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Cómo saber si un suelo es fértil

La importancia del análisis de suelo

 

¿Qué es un análisis de suelo?

El análisis de suelo en agricultura es un test equivalente a un examen de sangre para los humanos, que nos tomamos para saber el estado de salud del cuerpo. Nos permite determinar el buen o mal estado nutricional que pueda presentar el suelo en un momento determinado, ya que este puede compararse con el cuerpo del ser humano en el sentido que va cambiando a través del tiempo, y está condicionado por el tipo de cultivo, historial de manejo, zona geográfica, tipo de suelo, pendiente, entre otras. Según lo que se evalúe en dicho análisis se podrá determinar el nivel de fertilidad del suelo, en su condición química, física y biológica.

 

¿Para qué sirve el análisis de suelo?

El diagnóstico que arroja el análisis sobre el muestreo del suelo en donde se quiere trabajar nos indicará las necesidades de fertilización que requiere o no dicho suelo en base a un manejo sustentable de aplicación de fertilizantes. Una vez estimadas las dosis de nutrientes a aplicar, se determina el tipo de fertilizante, forma y momento de aplicación.

El principal objetivo del análisis de suelo es determinar la dosis de nutrientes que se necesita para realizar una fertilización efectiva sobre el suelo y el cultivo, monitoreando de forma permanente (cada 1 ó 2 años) las variables de fertilidad, tales como el pH de suelo, Materia orgánica, CIC (capacidad de intercambio catiónico), suma de bases, niveles de Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Calcio, Magnesio, Azufre, Boro, Zinc, etc. Se sugiere realizar análisis de suelo, donde se determine siempre la misma profundidad de muestreo (Ej. 20 cm), misma época de muestreo, mismo laboratorio de destino, todo esto con el fin de llevar un historial representativo, sin distorsionar los resultados en el tiempo.

La mayor utilidad del análisis de suelo se verá reflejada en la forma de realizar bien el muestreo de suelo en terreno, tomando muestras representativas del sector, zona o potrero del campo que se quiere evaluar. Esto involucra, tomar un número representativo de submuestras (según superficie a muestrear), a la misma profundidad y no considerando lugares como cercanías a caminos, bosques, cercos, entradas o salidas de potreros, bebederos, bostas u otros factores que alteren los resultados del sector muestreado.

 

¿Qué se debe hacer luego de realizar los análisis de suelo?

Una vez que se tengan los resultados del Laboratorio, lo primero que se debe corregir es la acidez del suelo, ya que en Chile existen desde la VIII Región hacia el sur suelos ácidos llamados Trumaos y Rojos Arcillosos. Lo ideal es tratar de llevar el pH del suelo a valores neutros de entre 6 a 6,5. La corrección de acidez del suelo, se hace aplicando Cal, normalmente en suelos Trumaos para subir 0,1 unidad de pH se aplica 1 tonelada/hectarea/año. Es decir, si tengo pH 5,1 y deseo o puedo subir a pH 5,3 necesito aplicar 2 toneladas de Cal/ha/año, incorporándola al suelo en los primeros 20-25 cm de profundidad. De esta forma, a pHs neutro, se estimula la condición química del suelo para que los nutrientes queden disponibles a las raíces y éstas puedan absorberlos eficientemente, sobre todo el fósforo, que es el macronutriente primario de mayor fijación. Posteriormente se debe priorizar corregir los niveles de NPK (nitrógeno, fósforo y potasio), luego las bases como Calcio, Magnesio, le sigue el azufre, para finalmente dedicarse a mejorar los micronutrientes como Boro, Zinc, Hierro, Manganeso, etc.

 

Ahora, ¿qué fertilizantes se deben aplicar?

Finalmente, una vez estimadas las cantidades de unidades de nutriente a aplicar, se debe determinar el tipo de fertilizante, sus aportes, época y tipo de aplicación del fertilizante. Acá se puede optar por fertilizantes específicos, por ejemplo, para mejorar niveles de fósforo se pueden utilizar fuentes fosfóricas como el TPS (Super Fosfato Triple), MAP (Fosfato Monoamónico), DAP (fosfato diamónico), etc. Ahora si se requiere satisfacer varios nutrientes de una sola vez, se puede optar por el uso de mezclas NPK con el acompañamiento de otros nutrientes como calcio, magnesio, azufre, boro y zinc.

 

¿Cómo se aplican los diferentes tipos de fertilizantes?

Dependiendo del agricultor, tipo de cultivo, planificación y recursos, la ubicación y acceso del predio, el agricultor puede optar por fertilizantes granulados, solubles y foliares, aplicados de forma mecánica con trompos, maquinas cerealeras, fertirriego, aspersión, pivote, avión, dron, etc.

Para mayor información, envíanos tus consultas a contacto@cnagro.cl y con gusto te asesoraremos.